jueves, 5 de diciembre de 2013

Puentes de plástico en España y en el mundo


¿Puentes de plástico? Sí, efectivamente el plástico es ya un material más que fiable para la construcción de puentes y desde hace más tiempo del que seguramente muchos imaginan. Y con unas gran cantidad de ventajas. Aunque construir un puente de plástico es relativamente más caro que hacerlo de la forma tradicional, a la larga permite ahorrar costes debido a que el uso de los plásticos evita el herrumbre, la necesidad de pintarlo o un mantenimiento regular. Un puente tradicional de hormigón necesita serias revisiones a los 20 años de vida, pero con la alternativa del plástico se pueden retrasar esas tareas de mantenimiento nada menos que hasta los 50 años.

En España se utiliza esta tecnología desde abril de 2004, que fue cuando se inauguró un paso superior sobre la autovía del Cantábrico, la A-8, en el tramo Vegarrozadas-Soto del Barco, en la comunidad autónoma de Asturias. El departamento de I+D+i de Necso Entrecanales Cubiertas, la actual Acciona, se encargo del proyecto y la ejecución de la obra, la que aparece en la imagen, algo que acometió en menos de un año. El puente, de 46 metros de longitud y ocho de ancho, fue el primero que se construyó en nuestro país con polímeros reforzados con fibra de carbono y en su momento se convirtió en el más largo de Europa, donde los más extensos apenas tenían una docena de metros de longitud.

Siguiendo el ejemplo de este puente se han venido haciendo más obras en España. Así, sigue esa estela la pasarela peatonal y ciclista de Madrid Río. Acciona Infraestructuras consiguió por este proyecto el premio Cinco Días a la Innovación Empresarial. Esta pasarela mide 44 metros y tiene un ancho de 3,6. La misma empresa se encargó del diseño y construcción de la pasarela sobre el río Júcar en Cuenca, con 216 metros de longitud divididos en tres vanos de 72, una obra que recibió el premio Potencia del año 2011.

A pesar de estos proyectos, la composición de los puentes hace que muchos proyectos se reivindiquen como los pioneros. En 2008 se inauguró en Friedburg, en el estado alemán de Hesse, el que algunos consideran como el primer puente de plástico del mundo. Esta construido con placas de un polímero reforzado de fibras de vidrio montadas sobre dos vigas de acero. La obra mide 27 metros de largo, cinco de ancho y un peso de 80 toneladas.

Sucede lo mismo con el puente inaugurado en 2011 en Peebleshire, sobre el río Tweed, en Escocia. El material empleado es una combinación de polietileno de alta densidad y polipropileno, obtenido de fuentes recicladas como botellas de plástico y residuos de la industria del automóvil. Son en total 50 toneladas de residuos plásticos, lo que hacen de esta obra la primera en Europa de sus características enteramente realizado con plásticos reciclados. El proyecto es de Vertech, una empresa galesa busca cubrir la necesidad de crear puentes para el medio rural británico que necesiten poco mantenimiento.

Vertech lleva a la práctica la tecnología desarrollada por el profesor Tom Nosker de la norteamericana Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, y es precisamente en Estados Unidos donde se construyeron los primeros puentes completamente fabricados con plástico reciclado. Así son el puente de Fort Bragg, en Carolina del Norte, que puede soportar un peso de más de 68 toneladas; el paso peatonal del valle de Santa Rosa, en California, que mide algo menos de ocho metros de largo y tres de ancho; o el puente de York, en Maine, ligeramente más largo que el anterior y que fue la primera construcción de estas características que se aplicó en el sistema de autopistas de Estados Unidos.

1 comentario:

  1. Realmente un gran avance de la tecnología de este tipo de estructuras que en el futuro cercano va a ser mas económico y empleado en áreas rurales en todos los países.

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