jueves, 27 de noviembre de 2014

China, la expansión de la ingeniería civil en un país de grandes infraestructuras


Pocos países presentan un contraste tan fuerte en sus infraestructuras como China. El gigante asiático acoge una gran cantidad de las mayores obras de ingeniería civil de todo el mundo en los más diversos campos, pero al mismo tiempo es un mercado en expansión y con mucho margen de mejora en la calidad de sus servicios. Después de unos años en los que adquiría tecnología occidental para progresar, el crecimiento en la última década ha sido espectacular y hoy está a la vanguardia de los grandes proyectos que se están haciendo realidad a lo largo del globo. El impulso internacional que ha recibido el país es enorme gracias a la imagen que han proyectado eventos como los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 o la Exposición Universal de Shanghai en 2012.

Según el informe The Global Competitiveness Report del Foro Económico Mundial, China ocupa el puesto 64º en la calidad general de sus infraestructuras, con una nota de 4,4 sobre 7. En otras palabras, el país asiático tiene mucho margen de mejora en este terreno. Si bien en ferrocarriles tiene una posición consolidada (puesto 17 con una nota de 4,8), el resto de las infraestructuras tiene todavía un descomunal margen de mejora. Sus carreteras ocupan el puesto 49º a nivel mundial, con una nota de 4,6; sus puertos bajan hasta el puesto 53 y una nota de 4,6; y sus puertos apenas llegan a la 58ª posición, con un 4,7 de evaluación. Eso provoca que, según el Global Infraestrcture Investment Index de 2014 realizado por la consultora Arcadis, China sea el decimoséptimo mejor país para invertir en infraestructuras.

La imagen de China, en todo caso, es siempre grandilocuente. Sucede en su punto fuerte, en el ferrocarril. Su gran orgullo es su red de trenes bala, la más extensa del mundo, con más de 7.000 kilómetros de vías. Pero su progresión es ambiciosa, porque la idea es que en 2020 supere los 16.000. La red general es la segunda más larga del mundo, con 103.144 kilómetros (sólo por detrás de los 224.792 kilómetros de Estados Unidos), y eso le sirve para ser el tercer país del mundo por número anual de pasajeros, 2.106 millones de pasajeros en 2013. China destaca incluso con los retos más audaces, como el llamado Tren del Cielo, la línea inaugurada en 2006 para unir Xining y Qinghai, el ferrocarril más alto del punto (su punto más elevado está a 5.072 metros), con más de 1.000 kilómetros de vía a 4.000 metros de altitud y 550 de ellos en terreno congelado.

En cuanto a sus carreteras, las cifras chinas son igualmente impresionantes. El país alberga la segunda red viaria más grande del mundo, con 4,24 millones de kilómetros. Su red de autopistas sí es la más grande del mundo y supera los 96.000 kilómetros. Si la última década ha sido de una expansión inmensa, los próximos quince años prevén un crecimiento sensacional. El objetivo del Gobierno chino es que en 2030 sean 6,8 millones de kilómetros los que recorran el país, aumentando los kilómetros de autopista hasta los 180.000. Eso va a incluir obras de ingeniería tan espectaculares como el túnel que se prevé inaugurar en 2015 en la carretera que une Sichuán y Tibet, considerada una de las más peligrosas del mundo por atravesar más de una docena de ríos y de montañas a gran altitud. Lo que se está construyendo es la sección que atraviesa la montaña Trola, que será un túnel de siete kilómetros que permitirá reducir el tiempo de viaje de las dos horas actuales a poco más de diez minutos.

Su red aeroportuaria es igualmente impresionante. Con 182 aeropuertos operativos a finales de 2012, entre 2011 y 2015 ya tenía la previsión de inaugurar 82 más. El pistoletazo de salida a las mejoras en este ámbito se dio en 2002 y desde entonces el crecimiento ha sido espectacular. El Aeropuerto Internacional de Pekin es la joya de la corona y ahora mismo el segundo de más tráfico de todo el mundo. En 2013 lo utilizaron casi 84 millones de personas, y en este 2014 las cifras comparativas ya han aumentado en un 1,4 por ciento. El crecimiento, además, ha sido imparable. En 2004 era el vigésimo aeropuerto más transitado del mundo, en 2008 el octavo y no asaltó la segunda posición hasta 2010.

Pero hay otros muchos terrenos de la ingeniería civil en los que China impresiona. Tiene las dos redes de Metro más grandes del mundo, la de Shanghai y la de Pekin. La primera de ellas cuenta con 538 kilómetros de líneas y el objetivo es que en 2020 sean 877 kilómetros. La presa de las Tres Gargantas, en el curso del río Yang Tse, es la más grande del mundo, con 2.309 metros de longitud y 195 metros de altura. Siete de los diez puentes más largos del mundo también están en China, incluyendo los tres que encabezan ese ránking. Se trata del Gran Puente Danyang-Kunshan (164.800 metros), el Gran Puente de Tianjun (113.700) y el Gran Viaducto de Weinan Weihe (79.732). Y también posee este país el puente más largo del mundo sobre el mar, el que se encuentra en la bahía Jiaozhou, en la ciudad de Quingdao, con sus 42,5 kilómetros.

China es un mercado en expansión y, por tanto, una oportunidad para la inversión en el terreno de la ingeniería civil. Según el Informe sobrelas inversiones mundiales de 2013 realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, China es el segundo mayor destino del mundo para estas inversiones, sólo por detrás de Estados Unidos y lidera la clasificación de las economías más atractivas para las compañías transnacionales en el periodo 2013-2015. De hecho, ya hay importantes compañías españolas que ya tienen presencia en el gigante asiático en terrenos tan diversos como la energía eólica, el gas natural, la gestión del tráfico aéreo, el desarrollo de las redes de transporte público, según desgrana el informe Presencia de España. La empresa española en el mundo, publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores en julio de 2013.

Por si esto fuera poco para entender el atractivo de China en general y en el campo de la ingeniería civil en particular, el país ofrece el mercado interior más grande del mundo (1.300 millones de consumidores potenciales). Además, mantiene un crecimiento anual que supera como mínimo el 8 por ciento. El coste de la mano de obra es barato, aunque no tanto como lo era hace algunos años y las provincias del oeste (especialmente Sichuán) están ofreciendo un espectacular desarrollo que se transforma en oportunidades de negocio. Entre los puntos débiles a los que tiene que hacer frente la inversión en China están un cambiante contexto legal y la complejidad administrativa, agudizadas por las evidentes diferencias culturales con occidente.

Azierta participa en el Encuentro Empresarial en China la primera semana de diciembre junto con otras grandes ingenierías españolas. Dicho encuentro se lleva a cabo en las ciudades de Shanghai y Pekín con el objetivo de promover la cooperación entre empresas de ambos países.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El Foro Económico Mundial coloca a España entre los países con mejores infraestructuras


El Foro Económico Mundial ha hecho público su informe The Global Competitiveness Report para el periodo 2014-2015, firmado por los profesores Klaus Schwab, del propio Foro, y Xavier Sala-i-Martin, de la Universidad de Columbia. Como explica en el prefacio Espen Barth Eide, director y miembro del consejo directivo del Foro Económico Mundial, el informe ofrece un análisis de la competitividad de 144 economías, y aparece “en un momento en el que la economía global parece haber dejado finalmente atrás una de las peores y más duraderas crisis financieras y económicas de los últimos 80 años”. Entre la inmensidad de datos que incluye, los hay referentes a las infraestructuras. Y aunque en otros terrenos sale peor parado, España se encuentra ahí entre los países punteros del mundo.

En términos globales de la calidad de las infraestructuras, y con datos referidos a los años 2013 y 2014, España se encuentra en la decimotercera posición, con una nota de 5,9 sobre 7. Por encima de nuestro país sólo se encuentran Suiza (6,6), Hong Kong (6,5), Emiratos Árabes Unidos, Finlandia (ambos con 6,4), Singapur, Holanda (6,3), Austria, Islandia, Japón (6,2), Francia (6,1), Alemania y Portugal (6). El dato tiene aún más trascendencia si tenemos en cuenta que España supera nada menos que a diez países que, según los datos del Banco Mundial en 2013, tienen un PIB más elevado. En esa lista España también ocupa la decimotercera posición, pero en la de sus infraestructuras supera la nota de las de Estados Unidos, China, Japón, Reino Unido, Brasil, Rusia, Italia, India, Canadá y Australia, economías todas ellas más potentes que la de nuestro país.

Atendiendo a las estadísticas más específicas, España ocupa la decimoprimera posición en el ránking de carreteras, con una nota de 5,9 siempre sobre 7. Pero el mérito de nuestro país en esta clasificación es inmenso si atendemos a su extensión geográfica. España es el 52º país más grande del mundo y de los diez países que pueden presumir de tener unas carreteras mejores que las españolas sólo uno, Francia (cuarta posición, con un 6,2), tiene más terreno que cubrir que el nuestro con su red de autopistas y carreteras. Los otros nueve que están por delante son más pequeños y, por tanto, necesitan una inversión menor para lograr unas vías de calidad. Esa clasificación la comanda Emiratos Árabes Unidos, con una nota de 6,6, seguido de Portugal y Austria, ambos países con un 6,3.

No es ninguna sorpresa que España se cuele en un puesto muy privilegiado cuando hablamos de la calidad de sus infraestructuras ferroviarias. Su nota, 6 sobre 7, le lleva hasta la cuarta posición del ránking, que sería la segunda contando únicamente a los países europeos. Japón ocupa la primera posición de la tabla, con una nota de 6,7, seguida de Suiza (6,6) y Hong Kong (6,3). España supera a todos los países de su entorno, como podrían ser Francia (5,9 y sexta posición), Alemania (5,7 y octavo lugar), Reino Unido (4,9, decimosexta posición) o Italia (4,1, vigésimonovena plaza). En lo que se refiere a infraestructuras portuarias, España también está entre los mejores, ocupando el noveno lugar (5,8), en una lista dominada por Holanda (6,8), Singapur (6,7) y Emiratos Árabes Unidos (6,5). Y en cuanto a las infraestructuras de transporte aéreo, nuestro país se coloca en la décima posición (6), en un apartado que lideran Singapur (6,8), Emiratos Árabes Unidos (6,7) y Hong Kong (6,6).

The Global Competitiveness Report 2014-2015 se puede consultar completo y en inglés en este enlace.

jueves, 30 de octubre de 2014

España, 24º mejor país para invertir en infraestructuras


Según el Global Infraestrcture Investment Index de 2014, una publicación de la consultora Arcadis presentada a mediados de octubre, España es el vigésimocuarto mejor país del mundo para invertir en infraestructuras. El dato no es bueno, además porque nuestro país desciende dos puestos con respecto al anterior informe, el primero que hizo Arcadis y realizado en 2012. Este descenso, de hecho, es uno de los más pronunciados, sólo por detrás de los de Turquía (pierde cuatro posiciones, desde la 24ª hasta la 28ª, y es el mayor descenso porcentual, de un 3,6 por ciento) y Chile (que sale del Top 10 para caer a la decimotercera plaza).

España es, concretamente, el noveno de los dieciséis países europeos que aparecen en este ránking, 41 en total, por detrás de Suecia, Noruega, Reino Unido, Holanda, Alemania, Austria, Bélgica y Francia, y por delante de Turquía, Polonia, Portugal, Rusia, Italia, Rumanía y Grecia. “Hay opciones muy reales de que se incremente la competitividad de mercados inversores estables y atractivos como Alemania, Austria, Bélgica y Francia. Sin embargo, los países de la zona baja de la tabla con evidentes problemas económicos como Italia, Grecia, Portugal y España, probablemente se verán forzados a una ola de privatizaciones sólo para mantener en funcionamiento los servicios”, explica el informe de Arcadis.

El primer país de la lista, es decir, el mejor en todo el mundo para invertir en sus infraestructuras es Singapur, seguido de Qatar. Estos dos países ya encabezaron el informe de 2012 y siguen pujando con fuerza en este terreno. Emiratos Árabes se coloca en la tercera posición, arrebatándosela a Canadá. Los puestos quinto, sexto y séptimo se mantienen también invariables con respecto al informe de hace dos años, y son para Suecia, Noruega y Malasia. Entre los diez primeros se cuelan dos de los países que experimentan un mayor ascenso, de tres posiciones. Así, en la octava posición se cuela Estados Unidos y en la décima el Reino Unido. Y completando la lista de los diez primeros en este ránking, la novena plaza es para Australia.

“Singapur se mantiene como el mercado global más atractivo para la inversión en infraestructuras en este informe. No obstante, con un gobierno que autofinancia la mayoría de los grandes proyectos, las oportunidades de inversión son limitadas. Como resultado, otros países con grandes planes de inversión como Qatar y los Emiratos Árabes en el Golfo Pérsico, junto con los mercados asiáticos en desarrollo como Malasia y Filipinas, son mucho más prometedores para los inversores”, explica el informe, que destaca precisamente el ascenso de tres plazas de los mencionados Estados Unidos, Reino Unido, Indonesia y Filipinas, pero también de Sudáfrica, que sube hasta la vigésimosegunda posición.

El informe se elabora en base a cinco grandes criterios: economía (datos como la renta per capita, previsiones de inversión, tamaño del mercado doméstico o consumo interno), negocio (relgulaciones gubernamentales, transparecencia de las políticas, eficacia del marco legal o libertad de corrupción), riesgo (grado de terrorismo política, inestabilidad política, inflación o cooperación en las relaciones entre empleados y trabajadores), infraestructuras (calidad de las mismas, calidad de los suministradores locales o facilidad de préstamo) y finanzas (efecto y extensión de los impuestos, tasa de impuestos en los beneficios, disponibilidad de servicios financieros o seguros).

jueves, 9 de octubre de 2014

Las mejores universidades del mundo para estudiar Ingeniería Civil


Como todos los años, QS Top Universities realizó el pasado verano su World University Rankings by Subject, es decir, la clasificación de las mejores universidades del mundo para estudiar en una treintena de campos, en base a criterios como la reputación académica, la laboral o los trabajos publicados. En el terreno que aquí nos compete, la ingeniería civil, no hay ninguna duda: los mejores centros para adquirir esos conocimientos están en Estados Unidos, país que coloca 39 entre los doscientos mejores, doce entre los 50 punteros y nada menos que cuatro en los diez principales, incluyendo los tres primeros.

Encabeza el ránking el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, en la foto), que logra una nota de 87 puntos sobre 100. Este centro educativo es, de hecho, el mejor en todas las disciplinas de la ingeniería y, directamente, la universidad mejor puntuada en el ránking global, el de los 30 campos del conocimiento analizados por QS. En 2013, el Instituto de Tecnología de Massachusetts ocupaba la quinta posición del ránking, con una nota de 86, con lo que su ascenso en 2014 ha sido extraordinario. El primer puesto lo ocupó hace un año el Imperial College London.

No muy lejos del MIT está la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign, que logra una nota de 86,8 puntos. Y la tercera posición de esta clasificación, también en Estados Unidos, es para la Universidad de California (UCB), en Berkeley, con una calificación de 85,7. En la cuarta posición de esta lista empatan las dos primeras universidades no norteamericanas que aparece en este ránking de excelencia. Se trata de la Universidad de Tokio, que obviamente es el mejor centro de ingeniería civil del continente asiático, y la Universidad de Cambridge, que tiene el mismo honor entre los centros europeos. El Reino Unido es, tras Estados Unidos, el segundo país en número de centros educativos entre los 200 mejores, con 23, y dos entre los diez primeros.

Norteamérica, Asia y Europea se reparten el resto del Top 10: en la sexta posición está la Universidad de Texas, en Austin (83,8); en la séptimo la Universidad Nacional de Singapur (83,6), en la octava la Universidadde Kyoto (83,1), en Japón; en la novena el Imperial College London británico (82,8); y en la décima la Universidad de Hong Kong (82,3). Aunque no tiene ninguno entre los diez mejores, el tercer país con más centros en este ránking de 200 es Australia, con quince universidades colocadas en esas posiciones.

Entre esas doscientas mejores universidades para estudiar Ingeniería Civil hay 39 países representados. De España hay tres centros. El mejor es la Universitat Politècnica de Catalunya, que se coloca en el puesto 36 con una nota de 71,1. Además, ya a partir del puesto 100 de esta clasificación, se encuentran listadas la Politécnica de Madrid y la Universitat Politècnica deValència. Estas tres universidades ya estaban en el ránking de las mejores de 2013, pero mientras la Universitat Politècnica de Catalunya ha mejorado once puestos, ocupó el 47 entonces, la Politécnica de Madrid ha caído en su valoración, ya que entonces estaba entre las cien mejores.

Aquí se puede consultar el ránking completo de QS.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Los túneles más largos del mundo


Hay pocas obras de ingeniería civil más impresionantes que los túneles por la diversidad de elementos necesarios para que semejantes obras se sostengan en pie con todas las garantías de seguridad. Y cuando entra en juego el factor de la longitud, el resultado es aún más espectacular. Repartidas por todo el mundo hay auténticas joyas de ingeniería que evidencian que la orografía no es obstáculo alguno para que las grandes obras humanas se extiendan a lo largo del territorio. Y en ese sentido no hay ninguna que pueda rivalizar en longitud con el Acueducto de Delaware, en el estado norteamericano de Nueva York.

Construido desde 1939 (en la foto se puede ver un instante de ese proceso) e inaugurado en 1945, el Acueducto de Delaware tiene una extensión de 137 kilómetros y un ancho de 4,1 metros. Hoy en día es la principal vía de suministro de agua de Nueva York, con un movimiento de casi cinco millones de metros cúbicos al día, lo que supone la mitad del consumo de la ciudad. Una obra tan mastodóntica requiere un cuidado a la medida y en enero de 2013 comenzaron los trabajos para reparar las pérdidas de agua que se originan en el túnel. La idea era gastar mil millones de dólares para evitar que se desperdicien 140.000 metros cúbicos diarios.

Será difícil que alguna nueva obra arrebate esta consideración de túnel más largo del mundo al Acueducto de Delaware en los próximos años e incluso décadas, ya que las mayores obras que ahora mismo tienen visos de ser realidad no alcanzarán la longitud de este túnel norteamericano. El más largo que ahora mismo está en construcción es el túnel de Qinling, en Shaanxi, China, también de suministro de agua, que se quedará en los 98.300 metros. Más cerca se situará, con sus 123.000 metros, el túnel ferroviario de Bohai Strait, igualmente en China, que es la obra en estado avanzado de planificación más extensa y que en teoría se construirá entre 2017 y 2023.

Según el tipo de construcción, se pueden citar otros túneles como los más largos del mundo. El ferroviario más extenso sería el túnel de Selkan, en Japón, que se prolonga a lo largo de 53,9 kilómetros, alcanzando los 240 metros por debajo del nivel del mar para conectar las islas de Honshu y Hokkaido. Selkan perderá este puesto de honor en el año 2016, cuando se completen e inauguren los 57,1 kilómetros del túnel de Gotthard Base, que atravesará los Alpes suizos. Incluso cederá la segunda posición dentro de los túneles ferroviarios allá por 2025, con la finalización de los 55 kilómetros del túnel de Brenner Base, que compartirán Austria e Italia también en los Alpes.

El túnel de Metro más largo del mundo es más extenso que el ferroviario. La línea 3 del metro de Guangzhou, en China, tiene ese honor con sus 60,4 kilómetros de extensión. El trayecto comenzó a inaugurarse en 2005 y su última estación entró en funcionamiento en 2010. Precisamente de Metro es el túnel más largo que hay en España, la línea 12 del Metro de Madrid, el conocido como Metro Sur, que tiene casi 41 kilómetros de largo, está en funcionamiento desde 2003 y es el decimoctavo túnel de cualquier tipo más largo del mundo.

Si hablamos de carreteras, el túnel más largo de este tipo nos lleva hasta Noruega. Se trata de Laerdal, que suma 24 kilómetros y medio, conectando la ciudad de ese mismo nombre y Aurland desde el año 2000. Y si nos centramos en carriles peatonales o para bicicletas, el mayor túnel del mundo está en Estados Unidos: Snoqualmie, en el estado de Washington, se extiende a lo largo de cuatro kilómetros para unir los condados de King y Kittitas desde que se finalizó su construcción en 1914.

jueves, 28 de agosto de 2014

El canal de Panamá celebra su primer centenario


El 16 de agosto de 1914. Hace ya cien años, esa es la fecha que quedó para la historia, el día en el que se inauguró el canal de Panamá, una de las más grandes obras de ingeniería civil realizadas en todo el mundo y que sirve para conectar el tránsito marítimo entre los océanos Atlántico y Pacífico. Hace ya todo un siglo que se tuvo la idea de partir el istmo panameño para unir el mundo a través de sus 78 kilómetros de longitud. Hoy en día se estima que este símbolo universal de la ingeniería civil sirve al 6 por ciento de todo el comercio mundial, siendo sus principales clientes Estados Unidos, China, Chile, Japón y Corea del Sur. España fue ya en 2012 el principal cliente europeo de la infraestructura, ocupando el decimocuarto puesto en el ránking global y por delante de Holanda.

Para celebrar el centenario del canal se han llevado a cabo multitud de iniciativas a lo largo de los últimos meses. Entre las más destacadas están la gala del centenario, que se celebró el mismo 15 de agosto y fue televisada en directo; la película 'Historias del Canal', compuesta por cinco episodios entrelazados, realizados por Carolina Borrero, Pinki Mon, Luis Franco Brantley, Abner Benaim yPituka Ortega Helibron; el libro Cien años conectando el mundo', una galería fotográfica de toda la historia del canal; el festival del centenario, que tuvo lugar entre el 6 y el 9 de febrero de este año; la presentación del logotipo del centenario, que se presentó un año antes de la fecha a conmemorar; o las muestras El canal de Panamá y su legado arquitectónico 1905-1920 y Trazos para un emprendimiento histórico: Ampliación del canal de Panamá.

Lo que hoy es el canal de Panamá tiene su germen en el siglo XVI, cuando Carlos I de España y V de Alemania fue el impulsor de un estudio para construir un paso que uniera los dos océanos, pero Felipe II paralizó los intentos españoles. A Estados Unidos la idea le pareció sumamente interesante para su comercio y reactivó la idea a mediados del siglo XIX, en la Presidencia de Ulysses S. Grant. Justo en esa época, Francia había acabado con éxito la construcción del canal de Suez, y Panamá era su siguiente objetivo. De hecho, en 1882 iniciaron las obras del canal de Panamá bajo mandato francés, pero un gran número de muertes entre los 19.000 trabajadores que llegaron a ser contratados por enfermedades como la fiebre amarilla condujo a la empresa a la bancarrota. Estados Unidos volvió a tomar las riendas del proyecto después de que Theodore Roosevelt apoyara a los rebeldes panameños que proclamaron la independencia del país en 1903. Estos devolvieron el favor dando a los norteamericanos el control del canal de Panamá un año más tarde.

Tan faraónica resultó ya desde su origen la obra, que la construcción del canal de Panamá supuso la eliminación de 183 millones de metros cúbicos de material originalmente excavado. La profundidad de la obra es de 12,8 metros en el lado del Atlántico y de 13,7 metros en el Pacífico, con un ancho de 91 a 300 metros. En cada uno de los dos océanos hay un gran puerto terminal, el puerto de Balboa en el lado del Pacífico y el puerto Cristóbal, que da al mar Caribe. Además, a lo largo del Canal hay tres esclusas generales (Miraflores, Gatún y Pedro Miguel) y el lago Gatún, una de las mayores balsas de agua artificiales del mundo, que fue creado entre 1907 y 1913 con un área de 425 kilómetros cuadrados.

Antes del centenario, el canal de Panamá se convirtió en noticia por los problemas que vivió en las obras de ampliación. El anuncio de estas obras se produjo en 2006 y su aprobación se hizo mediante referéndum, con un respaldo del 76,83 por ciento de los votantes. Los problemas surgieron cuando la española Sacyr Vallehermoso, una de las empresas que forman el consorcio encargado de los obras de ampliación (junto a la italiana Impreglio, la belga Jan de Nul y la panameña Constructora Urbana S.A.) paralizó los trabajos por el sobrecoste en los trabajos y exigió una mayor compensación económica a la Autoridad del Canal de Panamá. El acuerdo final que permitirá acabar las obras, que están ya al 78 por ciento, se firmó el pasado día 1. De esta forma, y tras posponer el objetivo inicial de darlas por terminadas para el centenario, se espera que la ampliación esté completa en diciembre de 2015.

jueves, 7 de agosto de 2014

Málaga inaugura sus dos primeras líneas de Metro


Málaga ya tiene Metro, con lo que Andalucía pasa a ser la primera comunidad autonómica que cuenta con dos redes de este tipo, junto con la de Sevilla. Ha costado mucho más de lo que probablemente se imaginaban los principales defensores de la idea a finales de los años 80, que es cuando surgen las primeras voces que pedían esta forma de transporte que cubriera la demanda del tranvía que dejó de funcionar en 1961, y de finales de los 90, cuando efectivamente se empezaron a plantear los primeros planteamientos decididos para la ciudad andaluza. La inauguración, que tuvo lugar el pasado día 30 de julio y reunió a autoridades como la ministra de Fomento, Ana Pastor, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, la consejera de Fomento, Elena Cortés, y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, pone fin a 19 años de reuniones, diez de proyectos y ocho de obras.

De momento, ya se ha construido el 81 por ciento de la red de Metro Málaga, cuya finalización está prevista para finales de 2017. Ya están operativas 17 estaciones divididas en dos líneas, doce de ellas soterradas y cinco en superficie. Ahora mismo son 12 kilómetros de servicio, que serán 14,8 cuando se finalicen las obras que ya están en marcha. El billete cuesta 1,35 euros la red, estará abierta entre las 6.30 y las 23.00 horas (hasta la 1.30 en viernes, sábados y festivos) y el objetivo es que lo utilicen 2,5 millones de viajeros en lo que queda de año y que esa cifra llegue a los ocho millones en 2016.. Por ahora, se han ejecutado 636 millones de euros de los 794 que costará al final (aunque la obra se presupuestó al inicio en unos superados 400 millones), las obras han dado trabajos directa o indirectamente a 2.642 personas y su funcionamiento estará en manos de los 210 empleados que trabajan en la red.

La línea 1 del Metro de Málaga, identificada con el color rojo, une El Perchel y Andalucía Tech, a través de sus 7,15 kilómetros y sus once estaciones. La línea 2, la azul, arranca también en El Perchel y llega hasta el Palacio de los Deportes, con 4,4 kilómetros de extensión y siete estaciones. Hay cuatro líneas más en proyecto. La 3, que es la que más en el aire se encuentra en estos momentos, uniría La Malagueta con el municipio del Rincón de la Victoria. La 4, que sería tranviaria en su totalidad, iría desde el centro a Ciudad Jardín. La 5 partiría de la estación María Zambrano hasta el barrio de Puerto de la Torre. Y la 6 sería semicircular y actuaría de nexo. Además, se prevé la construcción de un gran intercambiador en la estación María de Zambrano, donde confluirían tres, Metro y autobuses interurbanos.

El Metro de Málaga ha sido un continuo objeto de disputa entre políticos, a pesar de que desde 1995 hay acuerdo en la necesidad de impulsar el proyecto. El elemento clave de la trifulca estuvo siempre en el soterramiento de las líneas. Aunque públicamente defendió lo contrario cuando era concejal de urbanismo, el ahora alcalde De la Torre, del PP, impuso a la Junta, gobernada por PSOE e IU, un trazado subterráneo del 75 por ciento. Enrique Urkijo, primer director de Metro Málaga entre 2004 y 2009, lamentó esa posición y que no se copiara el modelo de la red de Estrasburgo, con 40 kilómetros y sólo 1,4 bajo tierra. "El Ayuntamiento se encabezonó que en la línea 1 debía construirse con tuneladora, perdimos mucho tiempo y se empezó la línea 2. Si hubiéramos empezado por la línea 1 hubiéramos llegado ya al centro. Hubo mucho desacuerdo institucional. El kilómetro en superficie tiene seis veces menos coste", dice en declaraciones a El Confidencial.

En octubre de 2001 se dio el primer paso oficial para que Metro Málaga fuera una realidad, al encargar la Junta de Andalucía el primer estudio informativo. En octubre de 2004 se adjudicó el proyecto a la oferta presentada por FCC, Azvi, Comsa, Cajamar, Sando y Vera. Entonces, se previó una inauguración en 2009. Pero ya había problemas para cerrar acuerdos, y eso motivó enromes retrasos y que comenzaran antes las obras de la línea 2, en enero de 2006, que las de la línea 1, en marzo de 2008. Los progresivos aplazamientos hicieron que la fecha de inauguración saltara primero al 11 de noviembre de 2011 y después al 31 de octubre de 2013. Y al final, la priemra prueba dinámica de la red no se produjo hasta el 21 de diciembre de 2013 y la inauguración el pasado 30 de julio. Pero el Metro de Málaga ya es una realidad, que además seguirá creciendo en los próximos años.